La Liga Expansión MX vivirá una transformación radical en su configuración para la temporada 2026-2027. La noticia del día confirma que la franquicia del Club Celaya ha sido vendida y se mudará al puerto de Veracruz para dar vida a los Piratas de Veracruz. Este movimiento empresarial pone fin a una de las eras más estables del fútbol en el Bajío, pero abre la puerta a la recuperación de una sede estratégica para la economía del deporte en México: el puerto jarocho, que ha estado sediento de fútbol profesional desde hace años.
La Federación Mexicana de Fútbol validó el expediente presentado por el empresario José Carlos Vives Gómez, quien se convierte en el propietario y rostro principal de los Piratas. La operación incluyó la revisión minuciosa de la procedencia de los recursos y el plan de negocios a cinco años, garantizando que Veracruz no vuelva a sufrir las inestabilidades del pasado. Con este aval, la identidad de los «Toros» de Celaya desaparece de los registros oficiales para dar paso a la nueva marca «Piratas», diseñada para evitar conflictos legales con nombres anteriores.
El aspecto logístico es una pieza clave en este anuncio. La sede oficial será el Estadio Luis «Pirata» Fuente, un recinto que ha sido sometido a una reconstrucción casi total por parte del gobierno estatal y la iniciativa privada. Las mejoras incluyen nuevos sistemas de iluminación, vestidores de primer nivel y zonas hospitality que cumplen con los requisitos de certificación de la FMF. El objetivo es que, para el verano de 2026, el estadio sea uno de los más funcionales y modernos de toda la Liga Expansión MX.

Para la afición de Celaya, la noticia es un trago amargo, ya que pierden a su equipo tras décadas de historia en la división de plata. Sin embargo, para la estructura de la liga, el regreso de Veracruz representa un incremento potencial en los ingresos por derechos de transmisión y patrocinios, dada la densidad poblacional y el fervor futbolístico del puerto. La mudanza es vista como un movimiento necesario para fortalecer la competitividad comercial de una división que busca ser autosustentable y atractiva para los inversores.
Con el Apertura 2026 como fecha de inicio, los Piratas de Veracruz tienen poco más de un año para conformar una estructura deportiva competitiva. El reto no es solo deportivo, sino social: reconectar con una afición que ha sido lastimada por administraciones previas. Bajo el mando de Vives Gómez, el puerto inicia una cuenta regresiva llena de expectativas, con la esperanza de que los Piratas sean el barco que finalmente lleve al fútbol veracruzano de regreso a la máxima categoría del balompié nacional.






