El Reino Unido calificó como «inquebrantable» su postura sobre la soberanía de las Islas Malvinas, tras el anuncio del presidente argentino Javier Milei sobre un endurecimiento en el régimen de sanciones dirigidas a las empresas dedicadas a la exploración de petróleo en el área marítima disputada.

El ministro de Asuntos Exteriores británico, Ed Miliband, reafirmó la posición de Londres a través de una declaración pública:

«Las islas son británicas y seguirán siéndolo porque esa es la posición abrumadora de los isleños. Su derecho a la autodeterminación es primordial, se basa en el derecho internacional y lo defenderemos con firmeza», sostuvo Miliband.

A la par, el ministro de Defensa británico, West Streeting, consideró que los pronunciamientos del mandatario suramericano obedecen a dinámicas de la política interna de Argentina.

Las determinaciones del gobierno de Javier Milei, comunicadas mediante una cadena nacional, ocurrieron días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicara que evaluará la neutralidad histórica que Washington mantiene respecto al archipiélago del Atlántico Sur.

Argentina sostiene formalmente sus reclamos de territorialidad sobre las Islas Malvinas ante foros multinacionales, calificando la prospección de hidrocarburos no autorizada en la plataforma continental como un riesgo directo para sus intereses soberanos.