El Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos informó por primera vez sobre las redadas migrantes desplegadas el pasado 16 de noviembre en San Antonio, Texas.
La operación se realizó en un lote de comida ambulante donde se detuvieron a 98 venezolanos, 21hondureños, 14 mexicanos, cuatro cubanos, dos ecuatorianos, un nicaragüense, un peruano, un guatemalteco y un salvadoreño.
Todos los detenidos fueron puestos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). De acuerdo con los informes, 50 de los detenidos forman parte del Tren de Aragua, una pandilla venezolana.
Joaquín Castro, miembro del Congreso, reveló la orden de registró que dio autorización a la redada. El documento muestra una investigación del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) donde un testigo confidencial proporcionó detalles sobre la venta de droga en uno de los locales de comida. Además, se confirmó la realización de fiestas clandestinas frecuentadas por los miembros del Tren de Aragua.
Operativos similares se han desplegado en ciudades como Chicago, Charlotte y Boston donde personas con estatus legal en Estados Unidos y sin antecedentes penales también han sido arrestadas.
La Organización Human Rights Watch (HRW) ha acusado al Gobierno estadounidense de cometer abusos contra la población por arresto indiscriminado y “sin respeto por los derechos humanos”.















