Con una concurrida ofrenda de Día de Muertos instalada en la Plaza Morelos, en pleno Centro Histórico de Uruapan, Michoacán, pobladores y simpatizantes rindieron homenaje a la memoria del exalcalde Carlos Manzo Rodríguez, al cumplirse este 1 de noviembre el primer aniversario luctuoso de su homicidio. El altar tradicional, adornado con flores de cempasúchil, veladoras y fotografías del exfuncionario municipal, se convirtió en un punto de encuentro ciudadano donde la exigencia de justicia y el duelo colectivo marcaron el arranque de las festividades tradicionales en la demarcación.
El acto conmemorativo se da en un momento clave dentro del proceso penal, marcado por el reciente cumplimiento de una orden de aprehensión contra Rosa Alejandra «N», titular de la Secretaría de Bienestar del Ayuntamiento de Uruapan. La funcionaria municipal fue vinculada a investigación ministerial por su presunta responsabilidad en el delito de encubrimiento por favorecimiento en el caso del magnicidio, tras comparecer previamente en tres ocasiones ante la representación social debido a su parentesco consanguíneo directo con dos de los autores materiales del crimen.
De acuerdo con las indagatorias de la fiscalía estatal, la servidora pública es tía de Alexis y Christian Medina García, apodados «El Brilloso» y «El Vikingo», identificados como operadores del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y actualmente bajo custodia por su presunta autoría en el ataque armado de noviembre de 2025. Mientras los habitantes de Uruapan mantienen viva la memoria de Manzo a través de la ofrenda comunitaria, las autoridades judiciales continúan desahogando audiencias para sancionar la red de colusión interna y complicidad institucional que rodeó el homicidio.














