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La consistencia ofensiva en la NBA tiene un nuevo estándar de oro. Shai Gilgeous-Alexander ha roto oficialmente el récord de más partidos consecutivos de temporada regular con 20 o más puntos, alcanzando la cifra de 127. Al superar los 126 encuentros que Wilt Chamberlain registró entre 1961 y 1963, el base del Thunder ha logrado lo que figuras como Michael Jordan, Kobe Bryant o LeBron James no pudieron: mantener una producción de élite sin un solo tropiezo durante 16 meses.

Al comparar ambas rachas, los números de Gilgeous-Alexander destacan por su modernidad y eficiencia. Mientras que Chamberlain promedió 49.2 puntos durante su racha jugando casi cada minuto de cada partido, Shai ha logrado sus 32.5 puntos de promedio en una cantidad de minutos mucho menor, incluso descansando en 35 de esos partidos durante los últimos cuartos. Además, el canadiense ha distribuido sus puntos de forma equitativa entre tiros libres, la zona pintada y el perímetro, adaptándose a cualquier defensa.

El camino hacia el récord tuvo su momento crítico el lunes pasado, cuando Shai igualó la marca de Chamberlain con 35 puntos y 15 asistencias ante Denver. Tres días después, contra Boston, volvió a brillar con otras 35 unidades, demostrando que la presión de la historia no afecta su pulso. Durante los 127 partidos de la racha, Gilgeous-Alexander ha tenido actuaciones memorables, incluyendo cinco juegos de más de 50 puntos, destacando su máximo de carrera de 55 puntos contra Indiana.

Un factor diferenciador en esta hazaña es el impacto en los resultados del equipo. Bajo el liderazgo de Shai, el Thunder ha logrado un porcentaje de victorias del 81% durante el periodo de la racha. Esto contrasta con el récord de 66-60 que los Warriors obtuvieron durante la racha original de Chamberlain en los años 60. Para Gilgeous-Alexander, anotar no ha sido un acto de egoísmo, sino una necesidad táctica que ha elevado el nivel de todos sus compañeros en la pista.

La racha de Chamberlain terminó en 1963 tras una expulsión tempranera; la de Shai, por el contrario, parece no tener un final a la vista. Con 27 años y en la plenitud de su carrera, el canadiense ha demostrado que su enfoque «quirúrgico» del juego es resistente a las rachas de tiro negativas y a las defensas dobles. Gilgeous-Alexander entra ahora en un territorio inexplorado, poniendo el listón en una altura que, dada la naturaleza competitiva de la NBA actual, podría no volver a tocarse en otro medio siglo.