Los rebeldes hutíes del Yemen lanzaron dos misiles que impactaron en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Aden, sede del Gobierno reconocido internacionalmente. El Ministerio de Información yemení precisó que los proyectiles cayeron a aproximadamente 500 metros de una aeronave comercial de Yemenia Airways lista para despegar y a 100 metros de la pista de aterrizaje, sin que se registraran pérdidas humanas, según balances preliminares.
Por su parte, los insurgentes confirmaron la autoría de la agresión, argumentando que el objetivo real era el cuartel de mando y depósitos de armas de las fuerzas saudíes en el campamento Badr. Las autoridades locales denunciaron que este hecho —el segundo en menos de una semana en la zona aeroportuaria— representa una violación grave a las normas internacionales y una amenaza directa a la navegación civil y médica de la población.
El bombardeo ocurre solo un día después de un ataque previo de los hutíes contra el Palacio Presidencial de Aden, el cual dejó un saldo de al menos cinco muertos y decenas de heridos. Mientras tanto, el Ejército yemení mantiene una contraofensiva apoyada por la cobertura aérea de la coalición militar liderada por Arabia Saudí.












