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El presidente de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), Ivar Sisniega, detalló que la decisión de mantener suspendido el ascenso y descenso en el futbol nacional es una postura firme adoptada por la liga. Esta determinación se fundamenta en las profundas diferencias de infraestructura y presupuesto que existen actualmente entre los clubes de la Liga MX y los de la Liga de Expansión MX, lo que imposibilita una competencia equitativa.

Para competir en el máximo circuito, los clubes de la Liga MX deben cumplir con rigurosos requisitos que incluyen sostener un equipo femenil y múltiples categorías formativas de fuerzas básicas (como Sub-15, Sub-17, Sub-19, Sub-21 y en ocasiones Sub-14). Financieramente, la brecha es gigantesca, pues representa una diferencia de 20 a 25 veces en el gasto promedio: los clubes de primera división operan con presupuestos de aproximadamente 1,200 millones de pesos, en contraste con los 50 millones de pesos que manejan los equipos de Expansión.

A pesar del descontento de los clubes de segunda división, el directivo defendió que el actual esquema de inversión obligatoria ya está generando resultados positivos en las Selecciones Nacionales. Tras los fracasos que significaron quedar fuera del Mundial Femenil de 2023 y de los Juegos Olímpicos de París 2024, el nivel del representativo femenil ha mejorado y la Selección Sub-20 consiguió sus boletos para el Mundial de la categoría y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Finalmente, Sisniega descartó el regreso de este formato competitivo en el corto plazo debido a que la diferencia actual entre divisiones no es salvable de manera inmediata. El restablecimiento del ascenso y descenso únicamente se reconsiderará en el futuro si se consolida un esquema de descentralización y se crea un fondo económico que auxilie de manera real a los clubes en su transición financiera de una categoría a otra, un mecanismo que hoy en día no existe.