El activista Raymundo Ramos Vázquez respondió esta tarde a los señalamientos de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos que lo vinculan con una red de lavado de dinero operada por el Cártel del Noreste en Tamaulipas. Durante una entrevista concedida a Radio Fórmula, Ramos Vázquez negó categóricamente tener inversiones en territorio estadounidense, así como cualquier conocimiento o relación con las empresas Casino Centenario, Diamante Casino y Comercializadora y Arrendadora de México, o con los otros individuos señalados en la investigación, Eduardo Javier Islas Valdez y Juan Pablo Penilla Rodríguez.
La réplica de Ramos surge tras el anuncio de la OFAC sobre sanciones contra tres mexicanos y tres empresas del sector de juegos y apuestas, operativo que fue respaldado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) en México. La UIF informó que tras un análisis financiero y corporativo se detectaron transferencias internacionales hacia jurisdicciones de riesgo, además de marcadas inconsistencias entre los montos operados por los casinos y los ingresos declarados por los involucrados, sugiriendo posibles esquemas de evasión fiscal y financiamiento ilícito bajo una misma estructura empresarial.
Ante este panorama, Raymundo Ramos lanzó una acusación directa contra el gobierno de Estados Unidos, afirmando que estas sanciones son una represalia política. El activista señaló que el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca, a quien acusó de estar protegido por las autoridades estadounidenses, sería la fuente de las declaraciones en su contra. Según Ramos, este movimiento busca desacreditar su labor tras haber exhibido casos de desaparición forzada ocurridos durante la administración del exmandatario estatal en Tamaulipas. Mientras tanto, las investigaciones de ambos lados de la frontera continúan abiertas para determinar la veracidad de los vínculos financieros reportados.







