El expresidente de Ecuador, Rafael Correa, fijó una postura respecto a la crisis diplomática que mantienen Ecuador y México tras dos años de haber roto relaciones bilaterales. El exmandatario condicionó la reconciliación entre ambas naciones a una serie de acciones concretas que deberá ejecutar la administración del actual presidente ecuatoriano, Daniel Noboa.

Entre los requerimientos señalados por Correa, el exjefe de Estado exigió que el gobierno ecuatoriano ofrezca disculpas públicas a México y repare los daños materiales e institucionales ocasionados por la irrupción de las fuerzas policiales en la Embajada mexicana en Quito. Asimismo, sostuvo que es indispensable la entrega y salvoconducto del exvicepresidente Jorge Glas, quien fue extraído de la sede diplomática durante dicho operativo.

El pronunciamiento del exmandatario reaviva el debate político en torno al diferendo internacional que distanció a Quito y Ciudad de México, subrayando que la normalización de los nexos internacionales pasa necesariamente por el resarcimiento a la soberanía mexicana y el respeto al derecho de asilo.