La bancada del PT en el Senado solicitó a las autoridades de salud y educación diseñar campañas que eliminen el estigma de género sobre los trastornos de la conducta alimentaria en la población masculina. La propuesta busca garantizar detecciones oportunas y tratamientos integrales sin prejuicios.
Para garantizar una atención oportuna e integral a quienes padecen trastornos alimenticios, el PT en el Senado de la República llamó a las autoridades sanitarias a impulsar estrategias que eliminen el estigma y los estereotipos de género asociados a estas enfermedades, con especial atención en la población masculina.
Mediante un punto de acuerdo, las y los legisladores pidieron fortalecer las acciones de prevención, sensibilización, detección oportuna, atención integral y seguimiento de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA).
De igual forma, solicitaron a la Secretaría de Educación Pública (SEP), en coordinación con las autoridades educativas y de salud de las 32 entidades federativas, reforzar las campañas de información, concientización y sensibilización sobre los TCA en hombres. El objetivo es visibilizar estos padecimientos, combatir los estereotipos que dificultan su diagnóstico y fomentar una cultura de empatía, comprensión e inclusión.
En el documento inscrito en la Gaceta Parlamentaria, se destacó que, durante décadas, los trastornos de la conducta alimentaria fueron identificados casi exclusivamente como un problema que afecta a las mujeres. Esto ha provocado que numerosos hombres vivan estas enfermedades en silencio, sin reconocer los síntomas, sin pedir ayuda y, en muchos casos, sin recibir un tratamiento a tiempo.
Asimismo, advirtieron que padecimientos como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón constituyen enfermedades mentales complejas que pueden provocar desnutrición, alteraciones cardiovasculares, problemas gastrointestinales, ansiedad y depresión, e incluso incrementar el riesgo de suicidio cuando no se atienden médicamente.
Los legisladores petistas subrayaron que los prejuicios sociales han contribuido a invisibilizar estos trastornos en la población masculina, retrasando la búsqueda de ayuda profesional y agravando las consecuencias físicas y psicológicas.
«Reconocer que los hombres también pueden verse afectados por estos padecimientos es un paso indispensable para seguir construyendo una sociedad más justa, más empática e informada. Es fundamental fortalecer las acciones de prevención, detección temprana y atención integral, así como impulsar campañas que eliminen los prejuicios sociales relacionados con la imagen corporal y la salud mental», destacaron los integrantes del grupo parlamentario.


















