Tres jornadas consecutivas de protestas violentas contra el Gobierno de Albania han dejado un saldo de 71 agentes de policía lesionados, uno de ellos en estado crítico, y al menos 71 personas detenidas, según informaron las autoridades de seguridad del país balcánico. Las movilizaciones, concentradas en la capital, Tirana, y en la ciudad de Shkodër, son lideradas por sectores universitarios que exigen la dimisión del primer ministro Edi Rama y mejores condiciones educativas.
Durante una comparecencia ante los medios, el director general de la Policía, Skënder Hita, detalló el balance de oficiales heridos y confirmó el inicio de acciones legales contra cerca de 150 personas involucradas en los disturbios. Por su parte, el Ministerio de Sanidad reportó el traslado de catorce lesionados al Hospital Universitario de Traumatología, cifra que comprende a ocho policías, cuatro manifestantes y dos menores de edad.
Las autoridades señalaron que una parte significativa de los movilizados en las calles son adolescentes y menores, mientras que los arrestos de estudiantes universitarios han sido reducidos en comparación con el volumen de las protestas. Pese a ello, las concentraciones continúan sumando a miles de inconformes que reclaman por las altas tasas académicas y las deficiencias estructurales en la educación superior.
Los enfrentamientos en el centro de Tirana incluyeron el lanzamiento de adoquines, gases lacrimógenos y piedras, además de la quema de contenedores, la instalación de barricadas y destrozos en bancos y negocios locales. Ante esta situación, las fuerzas de seguridad mantuvieron un fuerte despliegue para impedir que los manifestantes con el rostro cubierto lograran acercarse a las sedes del Parlamento y del Ministerio de Educación.











