Una masiva jornada de protestas estudiantiles en Francia ha desencadenado severos disturbios a nivel nacional, dejando un saldo de 625 personas detenidas, 83 agentes policiales lesionados y 32 trabajadores escolares heridos. Las manifestaciones, impulsadas por sindicatos educativos y agrupaciones estudiantiles, escalaron rápidamente tras enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en las inmediaciones de múltiples centros educativos.
El motivo central de la huelga nacional radica en la crisis estructural que atraviesa el sistema educativo público, caracterizado por la falta crónica de docentes y la saturación de aulas superpobladas. Las jornadas de paro y bloqueo afectaron directamente a 356 institutos en diversas regiones francesas, paralizando las actividades académicas y reavivando el debate sobre el presupuesto educativo del gobierno francés.
Ante la magnitud del conflicto social, las autoridades gubernamentales han desplegado operativos de seguridad ciudadana para desbloquear los accesos a los planteles y restablecer el orden. Por su parte, los voceros estudiantiles advirtieron que mantendrán las movilizaciones hasta obtener compromisos concretos para reducir la ratio de alumnos por clase y garantizar la contratación inmediata de personal docente.











