Más de 70 mil manifestantes abarrotaron la Plaza de Cibeles en Madrid, en España, durante una jornada nacional de movilizaciones en más de 50 ciudades para exigir soluciones urgentes ante el encarecimiento de los alquileres.
La protesta, organizada por el Sindicato de Inquilinas tras el rechazo del Congreso a los decretos gubernamentales de vivienda, estuvo encabezada por una pancarta que llama formalmente a una huelga general.
Las agrupaciones exigen la reducción del 50% en el costo del arrendamiento, la aprobación de contratos de renta indefinidos y la expropiación de inmuebles en manos de fondos buitres.
Mientras en Valencia se registraron enfrentamientos entre la policía y manifestantes frente a la sede de un foro inmobiliario, la marcha programada en Barcelona tuvo que postergarse debido a las intensas lluvias.
En respuesta al llamado de paro nacional, la patronal empresarial española advirtió que emprenderá acciones legales al considerar la huelga como una medida ilegítima.












