El Departamento de Justicia de los Estados Unidos informó que Laurence Gray, dueño de la armería «Grips By Larry» en Arizona, enfrenta cargos federales por conspiración e intento de proporcionar apoyo material a organizaciones terroristas extranjeras. La acusación formal vincula directamente a Gray con el suministro de armas al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y al Cártel de Sinaloa (CDS), agrupaciones que fueron oficialmente designadas como terroristas por el gobierno estadounidense en febrero de 2025.
Gray, de 65 años, ya enfrentaba cargos desde 2025 por tráfico de armas y complicidad en compras mediante testaferros. Sin embargo, la nueva acusación sustitutiva presentada en Phoenix añade pruebas de que el comerciante intentó, a sabiendas, proveer armamento a estos grupos criminales transnacionales. Según la Fiscalía del Distrito de Arizona, las condenas por apoyar a una organización terrorista designada conllevan una pena máxima de 20 años de prisión y multas de hasta 250,000 dólares.
Este caso es un resultado clave de la Operación Recuperar Estados Unidos, una iniciativa nacional diseñada para desmantelar las estructuras de los cárteles y combatir el tráfico de armas que alimenta la violencia en la frontera. La investigación, liderada por la ATF (Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos), subraya la política de «tolerancia cero» contra los titulares de licencias federales (FFL) que faciliten el flujo de armas hacia organizaciones criminales. Gray compareció recientemente ante un tribunal federal para la lectura de los nuevos cargos, mientras las autoridades refuerzan la vigilancia sobre el comercio de armas en la región fronteriza.






