Un cocodrilo, una iguana y un ajolote fueron puestos a disposición de las autoridades ambientales; los reptiles presentaban desnutrición y lesiones cutáneas, por lo que fueron trasladados a unidades de manejo en Toluca y Malinalco.
Toluca, Estado de México. La delegación federal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) consolidó el resguardo institucional de tres organismos biológicos tras completarse los protocolos de entrega civil no punible en la entidad. El aseguramiento de las especies activa los mecanismos de inspección clínica y cuarentena veterinaria previstos en la legislación ambiental, orientados a estabilizar las condiciones físicas de la fauna silvestre y erradicar esquemas de posesión informal de ejemplares regulados en zonas urbanas.
Entrega voluntaria y diagnóstico médico de las especies: Se formalizó la recepción de un cocodrilo, un ajolote y una iguana en territorio del Estado de México. La entrega de los tres animales silvestres fue realizada de manera voluntaria por ciudadanos, lo que dio paso inmediato a la intervención del personal técnico de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Los médicos veterinarios zootecnistas adscritos a la procuraduría ambiental procedieron a realizar una evaluación física diagnóstica a cada uno de los ejemplares, arrojando los siguientes resultados clínicos:
- Ejemplar de Iguana: El reptil presentaba un cuadro agudo de desnutrición.
- Ejemplar de Cocodrilo: El organismo exhibía diversas lesiones localizadas en la superficie de sus escamas.
- Ejemplar de Ajolote: El anfibio endémico fue diagnosticado en buen estado físico y sin alteraciones metabólicas aparentes.
Canalización a Unidades de Manejo Ambiental (UMA) Ante las necesidades de atención especializada que demandan las patologías detectadas en los reptiles y el cuidado del anfibio, la Profepa determinó el traslado inmediato de la fauna hacia instalaciones autorizadas que cuentan con la infraestructura idónea para su cuidado permanente.
Las autoridades federales confirmaron que los tres ejemplares fueron reubicados en unidades de manejo especializadas localizadas en los municipios de Toluca y Malinalco. En dichos centros de conservación zoológica, el personal técnico e investigadores ambientales administran tratamientos de restablecimiento alimenticio, curación de tejidos y monitoreo biológico bajo estrictos estándares científicos para asegurar el bienestar de la fauna rescatada.







