La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) mantiene abiertas diversas actuaciones de inspección, vigilancia y seguimiento relacionadas con el fallecimiento de Moana, un ejemplar de delfín en cautiverio en el Delfinario Sonora ocurrido el pasado 1 de octubre, con el objetivo de esclarecer las circunstancias de su muerte y verificar el cumplimiento de la legislación ambiental aplicable.
Tras tener conocimiento del deceso, personal de la dependencia inspeccionó el sitio, dio seguimiento a la necropsia y recabó información documental y técnica sobre el estado de salud, el manejo del ejemplar y las condiciones de las instalaciones. Los resultados de la necropsia reportan un traumatismo asociado al fallecimiento, cuya posible relación con el desprendimiento de un elemento de la infraestructura del establecimiento se encuentra bajo valoración técnica y jurídica dentro del procedimiento administrativo en curso.
La investigación también analiza los antecedentes de visitas de inspección y las medidas previamente ordenadas para determinar si se cumplieron adecuadamente las obligaciones en materia de mantenimiento, infraestructura, atención veterinaria y manejo. Asimismo, la Procuraduría supervisa las condiciones físicas, de salud, alimentación, calidad del agua y sistemas de soporte de vida de los demás delfines alojados en el lugar.
A partir de la valoración integral de las pruebas, la Profepa determinará si existieron incumplimientos a la normatividad ambiental para fijar las responsabilidades y sanciones correspondientes, garantizando el trato digno, respetuoso y la protección de la vida silvestre bajo cuidado humano.











