En atención a denuncias populares, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ejecutó dos visitas de inspección en el municipio de Ocoyoacac, Estado de México, donde detectó obras clandestinas de remoción de vegetación, relleno y nivelación de terrenos sin autorización ambiental. Al constatarse afectaciones directas a los ecosistemas locales, la dependencia federal impuso la clausura total temporal de las actividades mediante la colocación de sellos de seguridad para frenar el impacto ambiental en la región.

El primer operativo se llevó a cabo en la localidad de El Pírame, donde inspectores de la Profepa confirmaron la desforestación de una superficie de 843 metros cuadrados de bosque de encino para la extracción de materiales pétreos. En el segundo caso, desarrollado en el paraje El Gran Portezuelo, se verificaron trabajos ilegales de nivelación de terreno en 6,300 metros cuadrados y la edificación de palapas, de los cuales 800 metros cuadrados invadían el Parque Nacional Insurgente Miguel Hidalgo y Costilla.

Durante ambas diligencias, los responsables no presentaron las autorizaciones en materia de impacto ambiental y cambio de uso de suelo que emite la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Por ello, la Profepa mantendrá abiertos los procedimientos administrativos correspondientes para deslindar responsabilidades, aplicar las sanciones de ley y garantizar la conservación de los recursos naturales dentro del Área Natural Protegida federal.