La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente aseguró un ejemplar de mono saraguato (Alouatta palliata) que permanecía cautivo y amarrado en el patio de un domicilio particular en el municipio de Othón P. Blanco, Quintana Roo.
El operativo de rescate se activó en atención a una denuncia ciudadana interpuesta el pasado mes de abril. Al arribar al inmueble para efectuar la inspección correspondiente en materia de vida silvestre, los inspectores federales confirmaron que el primate se encontraba sujeto con una pechera a un bloque de construcción, lo que limitaba por completo su movilidad. El animal estaba completamente desprotegido de la radiación solar y las lluvias, y la escena carecía de bebederos o recipientes para el suministro de alimento básico.
Falta al trato digno y traslado al Zoológico Payo Obispo
De acuerdo con las declaraciones del ocupante de la vivienda, el mono fue sustraído ilegalmente de su hábitat natural tras ser localizado con heridas y aparentes síntomas de sarna por trabajadores en los cultivos de caña de azúcar de la región, quienes decidieron trasladarlo al entorno urbano para una supuesta recuperación.
Sin embargo, las condiciones de abandono y confinamiento detectadas por la autoridad representaron una violación flagrante al trato digno y respetuoso de los animales, estipulado en el Capítulo VI de la Ley General de Vida Silvestre.
Ante esta situación, la Profepa procedió al aseguramiento precautorio del ejemplar. Con el apoyo logístico del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, el mono saraguato fue trasladado a las instalaciones del Parque Zoológico Payo Obispo, donde médicos veterinarios especialistas le brindarán resguardo temporal y atención médica integral hasta que se determine su destino final o su reintroducción a la naturaleza.







