Productores de aguacate de California presionan al gobierno de Estados Unidos para establecer un arancel-cuota estacional a las importaciones provenientes de México, una propuesta que surge en medio de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y del crecimiento de las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense.
La California Avocado Commission (CAC), organismo que representa a productores del estado, solicita que durante la temporada principal de cosecha californiana, de marzo a septiembre, se establezca un límite para las importaciones mexicanas. Los embarques que superen ese volumen enfrentarían un arancel mayor, mientras que el comercio dentro de la cuota continuaría.
Los productores argumentan que el ingreso de aguacate mexicano durante todo el año ha generado una sobreoferta que presiona sus precios y reduce sus márgenes, en un escenario marcado también por el aumento de costos de producción. La CAC sostiene que su propuesta no busca detener las importaciones ni recibir subsidios, sino contar con condiciones que les permitan competir durante su temporada de cosecha.
La organización también reclama que se refuercen de manera permanente las inspecciones fitosanitarias estadounidenses y plantea preocupaciones por la seguridad de los sistemas de supervisión ante las amenazas y la violencia relacionadas con la producción de aguacate en México.
La presión ocurre mientras Washington y México avanzan en la revisión conjunta del T-MEC. En julio, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) informó que ambos gobiernos abordarían asuntos relacionados con agricultura, entre otros sectores, durante una nueva ronda bilateral de negociaciones.
Del lado mexicano, la Secretaría de Agricultura reportó que las exportaciones de aguacate hacia Estados Unidos aumentaron 35% durante el primer cuatrimestre de 2026. Entre enero y abril se enviaron 501 mil 824 toneladas, mientras que sólo en marzo los embarques alcanzaron 148 mil 511 toneladas, un incremento anual de 57%.
La dimensión comercial es relevante para ambos países: Estados Unidos es el principal destino del aguacate mexicano y la demanda de ese mercado sostiene una parte importante de la actividad exportadora del sector.
Por ahora, la propuesta de los productores californianos no constituye una nueva medida arancelaria de Washington contra el aguacate mexicano. Su eventual adopción dependerá de las autoridades estadounidenses y de las negociaciones comerciales entre ambos países.












