Medio Oriente. — El príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, estaría presionando al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que continúe la ofensiva contra Irán, al considerar el conflicto como una “oportunidad histórica” para reconfigurar Oriente Medio, según versiones citadas por The New York Times.
De acuerdo con fuentes familiarizadas con las conversaciones, el líder saudí sostiene que la amenaza iraní solo puede eliminarse mediante la caída total del régimen en Teherán y considera un error la disposición de Trump a poner fin a la guerra.
Desde el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero, en el que murió el entonces líder supremo Alí Jameneí, la cúpula iraní ha sufrido múltiples bajas. No obstante ha sido reemplazada por figuras continuistas como Mojtaba Jameneí, su sucesor.
Mientras el entorno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, vería como una victoria un Irán debilitado e inestable, Arabia Saudí considera que ese escenario seguiría representando una amenaza directa para la región.
Pese a los reportes, el gobierno saudí negó que exista presión para prolongar la guerra y reiteró su postura oficial a favor de una resolución pacífica, asegurando que mantiene contacto constante con Washington.
En paralelo, The Washington Post señaló que la decisión inicial de atacar a Irán estuvo precedida por semanas de presión de Israel y Arabia Saudí.
No obstante, Trump ha insinuado recientemente posibles avances en negociaciones, mientras Teherán solo reconoce contactos y rechaza que haya diálogos formales en curso.






