Un juzgado de lo familiar en Villahermosa, Tabasco, sentó un precedente legal en el país al fijar por primera vez una pensión alimenticia en favor de un animal de compañía. La resolución beneficia a Lucas, un husky siberiano de tres años, cuya manutención fue exigida por su propietaria tras concretarse la disolución de su matrimonio.
La demanda fue impulsada por la dueña del can, conocida como Doña Blanquita, luego de que su exesposo se negara a asumir responsabilidades en el cuidado del animal tras 14 años de relación conyugal.
Tras diez meses de proceso judicial, la jueza del caso determinó que el demandado deberá cubrir una pensión alimenticia de 700 pesos mensuales para Lucas. Adicionalmente, el fallo establece la obligación de compartir al 50 por ciento los gastos veterinarios que requiera la mascota.
A pesar de que dicha suma representa solo la mitad del costo total de manutención del perro, la sentencia es valorada como un avance en la protección de las mascotas dentro del marco de la justicia familiar en México.
La autoridad judicial explicó en su dictamen que la medida busca garantizar que la mascota conserve un nivel de vida adecuado y acorde a sus necesidades. Para sostener el fallo, se valoró que el perro formaba parte activa de la dinámica familiar durante el matrimonio.
El juzgado tomó en cuenta que ambos cónyuges compartían tareas de crianza, viajes y paseos con el animal. Por ello, la sentencia sienta las bases sobre la responsabilidad compartida que mantienen los propietarios sobre sus mascotas aun después de un divorcio.













