Un tribunal salvadoreño impuso la primera sentencia a cadena perpetua por el delito de feminicidio desde que la pena máxima fue incorporada a la legislación local tras la reforma constitucional aprobada en marzo por el Congreso.
Un juzgado de Santa Ana condenó a Eduardo Urbina, de 39 años, a purgar esta pena tras asesinar con un arma blanca a su vecina, además de ordenarle el pago de 15 mil dólares en compensación por los daños ocasionados, según informó la oficina de prensa de los Centros Judiciales.
De acuerdo con la acusación fiscal, el agresor había ingerido bebidas alcohólicas antes de ingresar armado con un cuchillo a la vivienda de la víctima para ocasionarle heridas profundas en el tórax y el cuello, un ataque precedido por un constante acoso al que la mujer no cedía.
La resolución judicial se emitió apenas 42 días después del crimen, convirtiéndose en la segunda condena a prisión perpetua dictada en el país centroamericano bajo el marco de la reforma constitucional impulsada por el gobierno del presidente Nayib Bukele para castigar delitos graves.








