El primer mercado mayorista de Cuba, una infraestructura diseñada para que tanto las empresas estatales como los emprendimientos privados comercialicen y adquieran sus producciones de forma directa, comenzó a operar formalmente en la ciudad central de Sancti Spíritus, según reportaron medios oficiales. La iniciativa busca articular una red de suministros más ágil y transparente entre diversos actores de la economía nacional en medio de un contexto de profundas transformaciones normativas en la isla.
Ubicado en las instalaciones de la Comercializadora ITH y bajo la administración de la Empresa Mayorista ITH Trinidad, el recinto ofrece un surtido que incluye artículos industriales, productos importados y ofertas de origen agrícola. Aida Rivas Duarte, directora de la empresa gestora, precisó en declaraciones al periódico Escambray que el espacio está abierto a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), trabajadores por cuenta propia, entidades públicas y personas físicas, exigiendo como condición operativa que cada compra alcance un monto mínimo de 200 dólares.
En la oferta inicial destacan productos básicos de primera necesidad como arroz, sal y carnes, previendo la incorporación paulatina de cerdo, cordero y frijoles conforme la disponibilidad productiva y la cadena de frío lo permitan. Actualmente, el principal proveedor del recinto es la Empresa Municipal de Acopio Agropecuario de Sancti Spíritus, aunque la nómina de abastecedores ya cuenta con tres mipymes locales, firmas de comercio exterior y una empresa extranjera que realiza transacciones en euros, manteniendo la puerta abierta a nuevas alianzas comerciales.
Esta apertura se enmarca formalmente dentro de las 176 reformas económicas y sociales aprobadas por el gobierno cubano el pasado junio y se sustenta en la Resolución 13/26 del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN). A través de este paquete de medidas, las autoridades buscan descentralizar la gestión comercial, dotar de mayor autonomía a las empresas estatales y flexibilizar el mercado interno para hacer frente a la severa crisis de abastecimiento, escasez de insumos e inflación que aqueja a la economía cubana.












