Los precios de diversos cargamentos físicos de petróleo crudo en Europa superaron la barrera de los 130 dólares por barril, impulsados por la escalada de las tensiones bélicas e inestabilidad geopolítica en Oriente Medio. De acuerdo con fuentes del sector comercial citadas por la agencia Reuters, la fuerte racha alcista responde al desabastecimiento inmediato y a la parálisis de un oleoducto clave en Arabia Saudita, el cual permanece fuera de servicio tras sufrir un ataque armado la semana pasada.
La inoperatividad de la infraestructura energética saudí ha generado un severo cuello de botella en los suministros globales, afectando directamente el suministro de refinerías en el continente europeo. El mercado físico refleja primas de riesgo sin precedentes ante la incertidumbre sobre la fecha exacta de reapertura de los ductos árabes y el temor a nuevos sabotajes contra instalaciones petroleras en la cuenca del Golfo Pérsico.
Analistas internacionales advierten que la permanencia de precios por encima de los tres dígitos intensificará las presiones inflacionarias a nivel global y presionará el costo de los combustibles refinados. Mientras las empresas energéticas buscan rutas de suministro alternativas, los inversores monitorean la capacidad de respuesta operacional de la OPEP+ para equilibrar el mercado frente al choque de oferta.








