En una nueva fase de tensión institucional tras las elecciones presidenciales en Colombia, el presidente saliente, Gustavo Petro, reiteró este viernes sus denuncias sobre presuntas irregularidades y manipulación de actas de votación en el extranjero. El mandatario ha dirigido sus críticas hacia el Consejo Nacional Electoral (CNE), acusándolo de negarse a realizar un escrutinio exhaustivo de las mesas instaladas fuera del país durante la segunda vuelta del pasado 21 de junio.
Según las fuentes consultadas, Petro sostiene que el proceso electoral no puede considerarse formalmente finalizado mientras no se resuelvan estas dudas sobre el voto exterior. El mandatario fundamenta sus reclamos en una investigación que, de acuerdo con sus declaraciones, revela que «la mitad del fraude se localiza en las mesas del exterior».
Entre los hallazgos denunciados a través de sus redes sociales, destaca la supuesta aparición de firmas de jurados de votación que ya habían fallecido al momento de los comicios.
La postura del presidente ha sido persistente desde el inicio de la jornada electoral. Petro ha señalado fallos y posibles manipulaciones desde la primera vuelta, un proceso que culminó con la victoria de Abelardo de la Espriella. De la Espriella, candidato independiente vinculado al movimiento de derecha Defensores de la Patria, logró imponerse en las urnas contra los pronósticos iniciales y se prepara para asumir la presidencia en menos de un mes.
Por su parte, el presidente ha compartido imágenes en sus plataformas digitales de lo que afirma son papeletas alteradas para respaldar sus acusaciones de bloqueo al escrutinio completo. Esta situación se produce en un contexto de alta sensibilidad política, dado que el país se encuentra en plena transición de mando.
Hasta el momento, la controversia se centra en la negativa del CNE de ampliar la revisión de los votos en el exterior, lo que en palabras de Petro, constituye un obstáculo para la transparencia del resultado final. Mientras el presidente electo, Abelardo de la Espriella, se aproxima a su toma de posesión, las denuncias del actual Ejecutivo mantienen abierto un debate sobre la integridad del sistema electoral colombiano en las mesas internacionales.

















