En un encuentro histórico en el Palacio de Miraflores, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunciaron una estrategia binacional para desmantelar las economías ilegales que dominan los 2,219 kilómetros de frontera común. Este es el primer encuentro de alto nivel tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero de este año.
Combate frontal al crimen y cooperación de inteligencia
La mandataria venezolana subrayó que la prioridad será el combate al narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando de combustible. Como medida inmediata, se estableció el intercambio de información y desarrollo de inteligencia binacional, con el objetivo de golpear las estructuras financieras de los grupos criminales que operan en la zona.
«Que sepan los grupos del narcotráfico que estamos dando pasos firmes para el combate a estos delitos», sentenció Rodríguez.
Por su parte, Gustavo Petro abogó por un esfuerzo que combine acciones militares, policiales y sociales, enfatizando que el territorio fronterizo debe pertenecer exclusivamente a los pueblos colombiano y venezolano, y no a las mafias que han victimizado a las poblaciones vulnerables.
Mesas de trabajo y estabilidad regional
La reunión tuvo lugar en el marco de la Comisión de Vecindad e Integración, donde se instalaron 11 mesas de trabajo enfocadas en:
- Energía y Comercio: Perfeccionar el intercambio económico tras años de tensiones.
- Seguridad: Coordinación de patrullajes en puntos críticos.
- Diálogo Tripartito: Se mantiene sobre la mesa la propuesta de Petro para un diálogo con Estados Unidos que garantice la estabilidad de la sociedad venezolana y evite estallidos de violencia tras el cambio de mando.







