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Autoridades civiles y eclesiásticas de Perú inauguraron un imponente monumento de 14 metros de altura en honor al papa León XIV, pontífice nacido en Estados Unidos que cuenta además con la nacionalidad peruana, como preámbulo a su esperada gira pastoral por territorio sudamericano. La gigantesca escultura, erigida como homenaje a su estrecho vínculo identitario y pastoral con el país andino, congregó a cientos de fieles católicos durante la ceremonia oficial de develación y bendición.

La obra escultórica representa un hito arquitectónico y de devoción popular en el país, destacando la singular trayectoria del líder vaticano, cuya historia de vida entrelaza sus orígenes norteamericanos con su arraigo y ciudadanía en el Perú. La estructura fue emplazada en un espacio público diseñado para convertirse en punto de peregrinación y encuentro comunitario, en momentos en que diversas diócesis del país intensifican los preparativos logísticos y protocolos de acogida institucional para su itinerario oficial.

La inauguración marca el inicio formal de las celebraciones previas a la llegada del Sumo Pontífice, un acontecimiento que ha generado amplias expectativas entre la feligresía peruana y la conferencia episcopal. Representantes locales subrayaron que el monumento no solo simboliza el fervor religioso de la población, sino también el reconocimiento cívico a una figura global que mantiene lazos jurídicos, culturales y afectivos directos con la nación peruana.