Un operativo conjunto terrestre, marítimo y aéreo confirmó la normalidad operativa de la terminal; la Secretaría de Marina interpuso una denuncia penal para dar con los responsables de la contaminación.
Manzanillo, Colima. Las agencias encargadas de la fiscalización ecológica y el resguardo de las zonas portuarias del país completaron los primeros peritajes de campo orientados a identificar el origen de una afectación por vertimiento de hidrocarburos en las aguas del océano Pacífico. El despliegue de las brigadas técnicas busca descartar fallas estructurales en las redes de suministro de la empresa pública del Estado, implementando simultáneamente barreras de aislamiento mecánico para proteger los ecosistemas marinos y los litorales turísticos de la región occidente de la república.
Resultados de las verificaciones e inspección técnica Se completaron de forma exitosa las maniobras de recuperación del material aceitoso detectado originalmente desde el pasado martes 2 de junio en la Bahía de Manzanillo. Tras el retiro de la sustancia, las actividades de las dependencias se concentran en fases avanzadas de monitoreo, muestreo hidráulico y verificación de las condiciones ambientales de los polígonos afectados.
Como parte de los protocolos de contingencia, durante las jornadas del 4 y 5 de junio se estructuró un mando coordinado que ejecutó inspecciones físicas y recorridos de supervisión en la Terminal Marítima de Manzanillo y sus áreas de influencia. Las revisiones de carácter terrestre, marítimo y aéreo contaron con la participación de especialistas de las siguientes dependencias:
- Fuerzas de Resguardo: Personal de la Secretaría de Marina y de la Administración del Sistema Portuario Nacional Manzanillo.
- Fiscalía Ecológica: Inspectores de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales junto con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.
- Seguridad Industrial: Técnicos de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, en coadyuvancia con Protección Civil y autoridades del gobierno de Colima.
Los dictámenes de los peritos concluyeron que no se identificaron anomalías operativas, fisuras ni fugas en los sistemas de almacenamiento. Las evidencias recopiladas determinan que, hasta el momento, no existe ninguna relación causal entre la infraestructura de la petrolera estatal y el material derramado en el complejo marítimo.
Acciones de mitigación y denuncias ante el Ministerio Público A pesar de confirmarse la integridad de sus instalaciones, la empresa productiva del Estado participa activamente en las labores de limpieza mediante el suministro de insumos especializados. Las cuadrillas obreras desplegaron barreras de contención perimetral, cordones oleofílicos y material absorbente de alta densidad para neutralizar los residuos remanentes en el agua, trabajando en coordinación con las autoridades encargadas de la investigación técnica.
Por la gravedad del impacto al ecosistema portuario, la Secretaría de Marina, por conducto de su Departamento de Protección al Medio Ambiente Marino, interpuso de manera formal una denuncia de hechos ante las instancias ministeriales competentes. El recurso legal busca que la fiscalía federal desarrolle las indagatorias criminales necesarias para localizar el buque o la planta industrial responsable del vertimiento y fincar las responsabilidades penales correspondientes.
Por su parte, la administración portuaria local ratificó el establecimiento de patrullajes de vigilancia marítima permanente y monitoreos satelitales con el objetivo de supervisar el cumplimiento estricto de la normatividad ambiental vigente.







