El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, manifestó su profundo dolor y solidaridad tras el grave choque de trenes ocurrido en la provincia de Toledo, catástrofe ferroviaria que deja un saldo preliminar de al menos 68 personas fallecidas y 80 heridas, de las cuales 50 permanecen hospitalizadas en estado de gravedad.
Acompañado por el titular de Interior y en enlace con el ministro de Transportes, el jefe del Ejecutivo agradeció la entrega de los vecinos y alcaldes de Los Yévenes y Urda, así como el trabajo coordinado de Protección Civil, los equipos sanitarios de emergencias y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
«Hoy toda España está de luto. Expresamos nuestra empatía con las familias que sufren la pérdida o la angustia de no localizar aún a sus seres queridos», aseveró el mandatario, quien enfatizó que la prioridad estatal se enfoca en la atención material y psicológica a los afectados.
En el plano judicial y técnico, Sánchez garantizó que las pesquisas llegarán hasta el fondo a través de la Comisión Independiente de Accidentes Ferroviarios, los juzgados correspondientes, Renfe y Adif. Advirtió que, de confirmarse negligencias o fallos en los sistemas de señalización y frenado, se actuará con total contundencia, pues resulta inasumible registrar dos siniestros de alta velocidad en un mismo año.
Finalmente, el mandatario anunció la declaración oficial de tres días de luto nacional para el 29, 30 y 31 de octubre, comprometiendo al Estado a implementar cuantas medidas resulten necesarias para restablecer la confianza ciudadana en la red ferroviaria.













