El Parlamento de Reino Unido rechazó este viernes la iniciativa para legalizar la muerte asistida, luego de una votación dividida en la Cámara de los Comunes que concluyó con 286 votos en contra y 270 a favor.
Tras una jornada de cuatro horas de deliberación, el pleno desestimó el proyecto normativo que buscaba regular este procedimiento para pacientes en Inglaterra y Gales. En las inmediaciones del recinto parlamentario en Londres se concentraron cientos de manifestantes con posturas encontradas respecto al dictamen.
La propuesta legislativa contemplaba permitir el acceso a la ayuda médica para morir a personas con diagnósticos de enfermedades terminales y una expectativa de vida menor a seis meses.
Entre las condiciones de salvaguarda, el texto exigía que la solicitud fuera validada de manera independiente por dos médicos y un comité especializado, requiriendo además que el propio paciente tuviera la capacidad física de administrarse el fármaco prescrito.
Con la negativa del Parlamento de Reino Unido, la legislación británica mantiene la prohibición de la muerte asistida, distanciamiento de marcos jurídicos vigentes en naciones como Bélgica, Canadá, Suiza y Uruguay.









