La prefectura de policía de París impuso un toque de queda nocturno en sectores del centro de la capital francesa durante las jornadas del sábado y domingo, con el fin de contener posibles disturbios por manifestaciones contra la carestía y aglomeraciones ligadas a las celebraciones de Halloween.
La restricción a la movilidad operará entre las 23:00 y las 06:00 horas para «mantener o restablecer el orden» ante riesgos de alteración a la paz pública. Aunque las autoridades establecieron un perímetro de prohibición que veta el paso de manifestantes por el primer cuadro capitalino, las movilizaciones convocadas por el sindicato CGT y las organizaciones gremiales sí se llevarán a cabo en los trazados y puntos alternos autorizados en demanda de medidas contra el alto costo de la vida.
En respuesta, el sindicato estudiantil Unef acusó al gobierno de intentar «amordazar la voz de los jóvenes» y confirmó que intentará movilizarse por el primer cuadro urbano pese al veto. A su vez, la organización estudiantil Fage informó que acudirá a los tribunales para impugnar judicialmente la resolución de la prefectura.
El endurecimiento de la vigilancia ocurre en un clima de tensión social a pocos meses de los comicios presidenciales, tras semanas de bloqueos, disturbios y saqueos en diversas regiones de la nación europea. Apenas el sábado anterior, corporaciones policiales concretaron el arresto de más de mil 400 personas en protestas registradas en distintas ciudades francesas.














