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Durante el tradicional rezo del Ángelus dominical desde el Palacio Apostólico, el Papa León XIV manifestó su confianza en que la colaboración mostrada recientemente entre Rusia y Ucrania para acordar un alto el fuego temporal en la ciudad ocupada de Oleshky sirva como un paso constructivo para la región. 

El máximo representante de la Iglesia católica señaló ante los fieles congregados que este tipo de acciones humanitarias y de entendimiento sobre el terreno son indispensables para propiciar un escenario político y diplomático favorable que permita abrir canales reales de negociación hacia la paz.

Aunque el Vaticano aclaró previamente que la Santa Sede no participó de manera directa en la mediación de esta tregua sectorizada, pactada por ambas naciones a finales de octubre, el pontífice reiteró su constante y enérgico llamado al diálogo entre las partes involucradas en el conflicto armado. 

El cese al fuego parcial en Oleshky ha permitido una pausa limitada en los enfrentamientos en las inmediaciones del río Dniéper, un acontecimiento inédito que la diplomacia internacional observa de cerca mientras evalúa su potencial impacto en la búsqueda de soluciones a largo plazo para poner fin a las hostilidades.