Publicidad

Stephen Biebelhausen, un médico de urgencias de 30 años, logró una hazaña impresionante durante la carrera Guardian Mile en Cleveland. El corredor completó la distancia de 1.609 kilómetros en un tiempo de 4 minutos y 17 segundos mientras empujaba a su hija en una carriola. Este tiempo supera por casi 9 segundos el récord mundial Guinness actual, aunque la nueva marca todavía está pendiente de certificación oficial.

Biebelhausen, quien trabaja en la Clínica Cleveland, no es un extraño en el mundo del atletismo, ya que compitió durante su etapa universitaria. Actualmente, mantiene su condición física corriendo con su hija Blake, de un año, entre tres y cuatro veces por semana. El corredor comentó que, aunque nunca fue lo suficientemente rápido para ser profesional en la universidad, conocía el récord de la milla en cochecito y se preparó para intentarlo.

La experiencia fue compartida con su pequeña hija, quien pareció disfrutar cada momento de la competencia. Según los comentaristas de la carrera y el propio Stephen, la niña gritaba de alegría, movía las piernas y levantaba los brazos como si estuviera en una montaña rusa. Al llegar a la mitad del recorrido, Biebelhausen se dio cuenta de que el récord era alcanzable y decidió aumentar su ritmo para asegurar la victoria.

Al cruzar la línea de meta, el atleta celebró de una manera muy especial junto a su compañera de carrera. Stephen besó a su hija en la cabeza y le entregó su medalla, culminando así un momento de conexión familiar y éxito deportivo. A pesar de algunas críticas en redes sociales sobre la seguridad, la hazaña ha despertado una gran admiración por su dedicación y velocidad.