El mundo del boxeo se prepara para una cita con la nostalgia el próximo sábado 18 de abril, cuando el legendario Manny Pacquiao regrese al cuadrilátero en Las Vegas. El «Pac-Man», único campeón en ocho divisiones distintas, se enfrentará al aguerrido ex campeón ruso Ruslan Provodnikov en un duelo de exhibición pactado a 10 asaltos. El escenario para este esperado reencuentro será el icónico Thomas & Mack Center, un recinto que ha sido testigo de las noches más gloriosas en la carrera del astro filipino.
A pesar de ser un combate de exhibición en el peso wélter (147 libras), la tensión entre ambos es palpable, ya que han prometido una intensidad de nivel competitivo real. La historia entre los dos peleadores añade un ingrediente especial: fueron compañeros de entrenamiento durante años bajo la mirada de Freddie Roach. Este conocimiento profundo de sus estilos sugiere que no habrá round de estudio, pues Pacquiao conoce la resistencia de acero del ruso, mientras que Provodnikov sabe que no puede parpadear ante la velocidad del filipino.
A sus 47 años, Pacquiao busca demostrar que su condición física y su legendaria velocidad de manos permanecen intactas tras sus recientes compromisos políticos en Filipinas. Por su parte, el «Siberian Rocky», de 42 años, sale de un largo retiro para cumplir el deseo de los aficionados que añoraban su estilo frontal y agresivo. Provodnikov llega con una estadística impresionante que pondrá a prueba el poder de Manny: nunca ha sido noqueado en su trayectoria profesional, lo que augura una guerra de desgaste.
La expectativa en la «Ciudad del Pecado» ha desatado una preventa de boletos masiva, agotando gran parte del boletaje en el Thomas & Mack Center a semanas del evento. Los expertos señalan que, aunque no haya un cinturón oficial en juego, el carisma de estas dos figuras es suficiente para paralizar al mundo del deporte. La pelea ha sido diseñada para los fans de la era moderna que crecieron viendo a estos dos guerreros dejar el alma en cada intercambio de golpes.
Finalmente, la cartelera será transmitida a nivel mundial a través de plataformas de Streaming y Pago por Evento (PPV), asegurando un alcance global para este capítulo final entre viejos conocidos. El regreso de Pacquiao y Provodnikov no es solo un negocio lucrativo, sino un homenaje al boxeo de choque que ambos representaron. Las Vegas se alista para una noche donde el tiempo parece detenerse y la gloria de los «Faraones» del ring vuelve a brillar bajo las luces del desierto.







