Floyd Mayweather vuelve a ser el centro de la polémica al contradecir los comunicados oficiales de Netflix sobre su próximo enfrentamiento contra Manny Pacquiao. A pesar de que el gigante del streaming anunció una pelea profesional que pondría en juego el récord inmaculado del estadounidense, «Money» ha declarado que el evento en Grecia y el posterior choque con Pacquiao son simples exhibiciones. Esta postura ha chocado frontalmente con la versión de Pacquiao, quien afirma tener en su poder un contrato que estipula una batalla profesional con todas las de la ley.
La negativa de Mayweather a reconocer el combate como «real» parece estar ligada a su deseo de mantenerse alejado de los riesgos competitivos a sus 49 años. Tras haber derrotado a leyendas como Canelo Álvarez y el propio Pacquiao en 2015, Floyd se retiró en 2017 tras vencer a Conor McGregor, sellando un histórico 50-0. Sin embargo, la reciente competitividad mostrada por Pacquiao ante Mario Barrios habría encendido las alarmas en el campamento de Mayweather, quien ahora buscaría evitar que un tropiezo en The Sphere cuente para su historial oficial.
Pacquiao, por su parte, ha sido contundente en sus declaraciones a ES News, señalando que Floyd podría estar intentando facilitarse las cosas mediante el engaño. «Él tiene su propia estrategia, tal vez piensa que lo voy a subestimar», comentó el filipino. Para Manny, la distinción entre pelea y exhibición es crucial, ya que su regreso al ring tiene como único objetivo limpiar la espina de la «Pelea del Siglo» y demostrar que, con salud y una mejor estrategia, es capaz de superar la elusiva defensa del estadounidense.
La confusión entre lo que afirma Mayweather y lo que sostienen Netflix y MP Promotions genera una incertidumbre que afecta la promoción del evento. Si finalmente se confirma como exhibición, el interés de los apostadores y de la afición más purista podría decaer; pero si se mantiene como pelea real, estaríamos ante el riesgo más grande que Floyd ha tomado desde su retiro. Pacquiao insiste en que no hay vuelta atrás: lo que él firmó es para enfrentar a Floyd en una batalla legítima que no admite simulacros.
Con el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina y la efervescencia deportiva en Norteamérica, este combate en septiembre promete ser el clímax del boxeo mundial. Pacquiao concluyó afirmando que su único objetivo es Mayweather y que no tiene interés en otros campeones como Rolly Romero por ahora. La moneda está en el aire en Las Vegas: ¿veremos el fin del invicto de Mayweather o será otra de sus magistrales jugadas de marketing para llenar The Sphere sin arriesgar su preciada estadística?






