Los líderes de la oposición en Israel se reunirán para coordinar la formación de un nuevo gobierno tras las recientes elecciones legislativas, según anunció la dirigencia del partido Yashar. El bloque opositor busca consolidar los apoyos necesarios para alcanzar la mayoría parlamentaria requerida en la Knesset.
Los comicios no otorgaron una mayoría clara a ninguna de las fuerzas políticas contendientes. La coalición del primer ministro saliente Benjamin Netanyahu obtuvo 53 escaños, mientras que el frente opositor encabezado por el centrista Gadi Eisenkot alcanzó 48 bancas, dejando la definición del mandato en manos de alianzas estratégicas.
El papel de la representación política árabe resulta determinante en las negociaciones tras conseguir un histórico total de 19 escaños. Pese a las discrepancias internas sobre esta integración entre figuras de la derecha e izquierda opositora, los representantes de las listas árabes manifestaron su disposición a colaborar para concretar el cambio de gobierno.
El presidente Isaac Herzog iniciará las consultas formales con las diferentes fuerzas políticas para evaluar las recomendaciones parlamentarias. Se prevé que el mandatario otorgue la encomienda de formar el gabinete a la figura con mayor respaldo acumulado, posicionando a Eisenkot como el perfil con mayores probabilidades.












