Este lunes, autoridades de Brasil desplegaron una amplia operación contra futbolistas y agentes deportivos por su presunta vinculación en una red dedicada al tráfico de drogas y armas en diversos estados del país.
Uno de los objetivos del despliegue policial fue David Corrêa da Fonseca, delantero del club Vasco da Gama. De acuerdo con el diario O Globo, la policía registró la residencia del jugador, donde aseguró teléfonos celulares y documentación, para posteriormente intervenir en el centro de entrenamiento del equipo.
La investigación también alcanzó al lateral Hayner, cedido por el Santos al Vila Nova de Goiás, a quien se le inspeccionó su vivienda y su casillero en el club. La directiva del Vila Nova comunicó que el deportista rechazó las acusaciones y atribuyó los señalamientos a una amistad de la infancia en Espírito Santo con uno de los sospechosos.

Aunque medios locales reportaron inicialmente la presunta implicación del jugador Renyer Oliveira, del club Azuriz, la institución desmintió categóricamente los hechos y confirmó que el futbolista continúa con sus actividades de entrenamiento de forma habitual.
La Policía Civil de Río de Janeiro informó que la operación ‘A Tropa’ —en la que participaron cerca de 100 agentes— contempla cuatro órdenes de aprehensión y 15 mandamientos de cateo en los estados de Espírito Santo, Goiás, Río de Janeiro y el Distrito Federal de Brasilia. Las indagatorias buscan desarticular las ramificaciones de la organización criminal vinculada con facciones delictivas del país.







