El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advirtió en su informe anual que los compromisos internacionales para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero son insuficientes, lo que proyecta un incremento de la temperatura global de 2.6°C sobre los niveles preindustriales para el año 2100.
El secretario general de la ONU, António Guterres, señaló que sobrepasar el umbral crítico de los 1.5°C es inevitable en las condiciones actuales y recordó que los efectos ya se manifiestan en inundaciones, sequías e incendios forestales. Asimismo, el documento precisa que de no ajustar las políticas energéticas vigentes, la quema de fósiles impulsará el calentamiento hasta los 2.8°C.
Para revertir la tendencia y aspirar a estabilizar el clima a finales de siglo, el organismo internacional urgió a ejecutar recortes inmediatos del 6 % anual en las emisiones globales hasta 2035, además de implementar tecnologías para la captura de dióxido de carbono.
La publicación del reporte avivó los reclamos de naciones en desarrollo, las cuales acusaron a los principales países emisores de incumplir las metas del Acuerdo de París y dejar desprotegidas a las poblaciones más vulnerables ante el cambio climático.










