Publicidad

Esta mañana, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, emitió un pronunciamiento oficial ante los recientes casos de hantavirus detectados en el crucero MV Hondius, los cuales han cobrado la vida de tres personas. A través de un comunicado detallado, el máximo representante de la salud global abordó la angustia de los pasajeros y los protocolos de seguridad que se implementarán para evitar cualquier riesgo de contagio en tierra.

Tedros inició su mensaje lamentando profundamente el fallecimiento de los tres pasajeros y envió un mensaje de solidaridad a las familias afectadas, reconociendo la desesperación vivida a bordo durante las últimas semanas. Sin embargo, fue enfático al señalar que, aunque la situación es grave para los afectados, el riesgo actual para la salud pública es bajo. Recalcó que el hantavirus no tiene un comportamiento similar al del COVID-19, buscando calmar la preocupación internacional sobre una posible propagación masiva.

Ante la inquietud de los ciudadanos de Tenerife, el director explicó que el operativo de desembarque será sumamente riguroso. Los pasajeros serán trasladados al puerto industrial de Granadilla, una zona alejada de núcleos residenciales. El protocolo incluye el uso de vehículos sellados y vigilados que transitarán por un corredor bioseguro completamente acordonado, asegurando que los viajeros sean repatriados directamente a sus 23 países de origen sin contacto con la población local.

Tedros agradeció la intervención del presidente de España, Pedro Sánchez, calificando su apoyo como un «deber moral» bajo el Reglamento Sanitario Internacional. «La solicitud de la OMS no fue arbitraria; Tenerife cuenta con la capacidad médica y la humanidad necesaria», afirmó. Para asegurar que los protocolos se cumplan con exactitud y rendir homenaje al personal sanitario, el director anunció que viajará personalmente a la isla para supervisar la operación. «A los virus no les importa la política; la mejor inmunidad que tenemos es la solidaridad», concluyó, reafirmando que la OMS acompañará cada paso del proceso de repatriación.