En un movimiento clave para asegurar el flujo de mercancías en el Golfo Pérsico, Omán y Arabia Saudita han puesto en marcha de manera oficial el Corredor Terrestre Verde Seguro (Secure Green Land Corridor). Esta ambiciosa ruta terrestre conecta directamente el Puerto de Sohar, en territorio omaní, con el puerto seco de la Ciudad Energética Rey Salmán (SPARK), en el corazón industrial saudí. El proyecto, operado en conjunto por las firmas Arkan Logistics de Omán y SPARK Logistics de Arabia Saudita, busca mitigar la dependencia de las vías marítimas tradicionales en un momento de crecientes desafíos logísticos globales.
El eje central de este corredor es la autopista que atraviesa el inhóspito desierto del Cuarto Vacío (Empty Quarter). El tramo saudí de esta carretera abarca aproximadamente 564 kilómetros de longitud y requirió una inversión de más de 533 millones de dólares (2,000 millones de riyales saudíes), consolidándose como una de las obras de infraestructura vial más complejas y costosas de la región en los últimos años.
Con la activación de este canal de transporte por carretera, ambos gobiernos apuntan a cumplir varios objetivos estratégicos fundamentales. La nueva vía permite la optimización del tránsito de carga pesada al reducir significativamente los días de viaje en comparación con las rutas navieras tradicionales. Asimismo, funciona como un desvío terrestre seguro que evita zonas marítimas críticas y vulnerables a tensiones geopolíticas, como el Estrecho de Ormuz, al tiempo que fortalece el comercio bilateral y consolida al Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) como un nodo logístico global unificado. El corredor ya se encuentra totalmente operativo para el tránsito de mercancías, marcando un hito en la cooperación bilateral y transformando la dinámica del comercio en la península arábiga.











