La capital francesa atraviesa este fin de semana del 11 de julio de 2026 un episodio climático crítico. Con temperaturas que rozan los 40 grados, los gestores de los monumentos más emblemáticos de París, incluyendo la Torre Eiffel, el Museo del Louvre y el Museo de Orsay, han anunciado cierres anticipados de forma excepcional para proteger a visitantes y trabajadores.
La Torre Eiffel dejará de recibir público a las 16:00 horas tanto el sábado como el domingo, recortando drásticamente su horario habitual de verano que suele extenderse hasta la medianoche. Las autoridades del monumento fijaron la última entrada a las 12:15 y confirmaron el reembolso automático para quienes tenían reservas programadas después del mediodía por escaleras (12:00) o ascensor (12:30).
Por su parte, el Museo del Louvre también cerrará a las 16:00 horas hasta el próximo lunes inclusive, con la última admisión a las 14:00 horas. En la otra orilla del Sena, el Museo de Orsay adelantará su cierre a las 17:00 horas hasta el miércoles 15 de julio, reembolsando las entradas para visitas posteriores a las 15:30.
Esta medida responde a la tercera ola de calor que afecta al país en solo dos meses. Actualmente, 24 departamentos, incluyendo París y su región metropolitana, permanecen bajo alerta roja. El impacto ambiental es severo: más de 25,000 hectáreas han sido consumidas por incendios este año y muchas ciudades han cancelado los fuegos artificiales del 14 de julio debido a la sequía.
El presidente Emmanuel Macron ha hecho un llamado urgente a la vigilancia, subrayando que la mayoría de los incendios son causados por la actividad humana. Mientras tanto, el Ejecutivo enfrenta críticas por la gestión de estas temperaturas extremas, que ya causaron más de 2,300 muertes entre mayo y junio. Se recomienda a los turistas mantenerse hidratados y utilizar los puntos de agua instalados en los accesos turísticos.
















