El 94% de la población cubana vive en situación de extrema pobreza, cinco puntos más que el año anterior, y ocho de cada 10 ciudadanos se han visto obligados a prescindir de alguna comida diaria por falta de alimentos o recursos económicos, de acuerdo con el informe El Estado de los Derechos Sociales en Cuba presentado este lunes en Madrid por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).
El estudio, basado en mil 318 entrevistas realizadas en la isla el pasado julio, señala que los apagones constituyen la principal preocupación social de los cubanos, seguidos por la escasez de comida, el alto coste de la vida, la crisis sanitaria y el incremento de la inseguridad ciudadana. En el ámbito habitacional, el informe detalla que casi la mitad de los hogares requiere reparaciones y un 7% se encuentra en inminente peligro de derrumbe.
El documento expone que el 95% de los encuestados califica como negativa la gestión del régimen cubano y un 84% desconfía de las medidas económicas oficiales. Ante este escenario de colapso institucional y escasez de medicamentos esenciales —que oscila entre el 40% y el 60%—, la mitad de la ciudadanía confía en un cambio favorable a corto plazo, impulsado mayoritariamente por reformas de carácter tanto político como económico.








