Nueva York. — Familiares, amigos y admiradores se reunieron este lunes en Nueva York para rendir homenaje al músico y activista Willie Colón, uno de los grandes arquitectos de la salsa urbana, quien falleció el 21 de febrero a los 75 años.
La despedida pública se realizó con una misa fúnebre en la Catedral de San Patricio, en Manhattan, después de un fin de semana de velatorios privados y abiertos al público.
El funeral se transmitió en directo y la ceremonia incluyó lecturas, música y mensajes en español e inglés.
Colón, nacido como William Anthony Colón Roman en el Bronx, murió en el Hospital New York Presbyterian en Bronxville, rodeado de su familia. Le sobreviven su esposa Julia Colón Craig, con quien compartió 49 años de matrimonio, sus cuatro hijos, además de nietos, bisnietos y otros familiares.
Durante la ceremonia, su hijo Diego Colón recordó el impacto de su padre: “El mundo entero cambió con su música… quienes de verdad lo conocieron cambiaron con su amor”.
Otro de sus hijos, Alejandro Miguel Colón, destacó que el artista siempre soñó con que su funeral se celebrara en la emblemática catedral neoyorquina.“Lo logramos”, afirmó.
A lo largo de su carrera, Colón produjo más de 40 álbumes y vendió más de 30 millones de copias en todo el mundo. Fue nominado a 10 premios Grammy y un Latin Grammy, y colaboró con artistas como Fania All Stars, Celia Cruz y David Byrne.
Entre sus canciones más recordadas se encuentran “El gran varón”, “Sin poderte hablar”, “Casanova”, “Amor verdad” y “Oh, qué será”, piezas que consolidaron su legado en la historia de la salsa.






