Cinco familias de víctimas demandaron formalmente en Estados Unidos al depuesto mandatario venezolano, Nicolás Maduro, responsabilizándolo por seis ejecuciones extrajudiciales y múltiples actos de tortura perpetrados por las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES).
De acuerdo con la acusación formal, los crímenes ocurrieron entre 2017 y 2021. Los testimonios señalan que los agentes ejecutaron a los familiares de los demandantes, alteraron las escenas del crimen y sembraron el terror. Las víctimas invocaron una ley federal de 1991 que faculta a los tribunales estadounidenses a juzgar actos de tortura cometidos en el extranjero, argumentando que en su país de origen no existen garantías de seguridad para denunciar a la estructura del Estado.
Proceso penal en curso y reclusión actual
Las agresiones y muertes se vinculan de forma directa con la cadena de mando del régimen, donde se acusa a las FAES de haber provocado al menos 1,300 decesos hasta 2020.
A la par de esta nueva querella civil, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se encuentran enfrentando un juicio penal en el tribunal de Manhattan por cargos federales de narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armas de fuego de uso militar. Mientras se desarrollan las audiencias correspondientes, la pareja permanece recluida en un centro de detención metropolitano de Brooklyn.















