El derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, presentará este miércoles una serie de mociones ante la corte federal de Manhattan para solicitar la desestimación de los cargos penales por narcotráfico que enfrenta en Estados Unidos. Su defensa, encabezada por el abogado Barry Pollack, argumentará que el exmandatario cuenta con inmunidad soberana por su condición de jefe de Estado en funciones al momento de su captura y cuestionará la legalidad de la operación militar estadounidense llevada a cabo el pasado 3 de enero en Caracas.

El recurso legal enfrentará un escenario complejo ante el juez de distrito Alvin Hellerstein. En la jurisprudencia estadounidense prevalece el criterio de respaldar las decisiones del Poder Ejecutivo en materia de reconocimiento de líderes extranjeros, y Washington desconoce la legitimidad presidencial de Maduro desde 2019. Expertos penalistas recuerdan que en casos similares, como el del exdictador panameño Manuel Noriega en 1990, los tribunales rechazaron reclamos de inmunidad invocados tras detenciones militares en el exterior.

Asimismo, la estrategia de la defensa apelará a la supuesta violación del tratado de extradición bilateral. Sin embargo, la fiscalía mantendrá la doctrina legal male captus, bene detentus («capturado injustamente, detenido debidamente»), respaldada por la Corte Suprema de EE. UU., la cual establece que la forma o el carácter coercitivo de la detención de un imputado en el extranjero no invalida la jurisdicción del tribunal para llevar a cabo el proceso penal.