Documentos del Departamento de Policía Hobart/Lawrence revelaron que tres mujeres se comunicaron con las autoridades después del arresto de Josh Jacobs para reportar presuntos incidentes ocurridos con anterioridad. Los archivos, parcialmente censurados, fueron entregados a NBC 26 el viernes como respuesta a una solicitud de registros públicos. Las declaraciones corresponden a supuestos episodios sucedidos en 2021 y 2022 y no constituyen por sí mismas hechos judicialmente comprobados.
Una de las mujeres relató un presunto altercado en abril de 2021; otra describió un incidente en enero de 2022, y la tercera reportó un episodio en mayo de ese mismo año. Sus declaraciones incluyen acusaciones de agresiones físicas y, en dos casos, que el jugador tomó sus teléfonos. Sobre el incidente de 2021, los registros obtenidos por los investigadores indicaron que los agentes que atendieron el reporte inicial no observaron signos visibles de lesiones compatibles con un altercado físico.
La divulgación está relacionada con el caso por el que Jacobs fue arrestado el 26 de mayo, tres días después de un incidente en su domicilio. El 10 de septiembre, el corredor presentó una declaración de no oposición —no contest— a cargos menores de agresión y daños a la propiedad. Ni Jacobs ni sus abogados ofrecieron un comentario inmediato sobre los nuevos testimonios; al regresar a la actividad, el jugador se había mostrado arrepentido por la situación, sin hablar de sus detalles.
En el aspecto deportivo, la NFL colocó a Jacobs en la lista de exentos del comisionado en agosto, lo que le impidió jugar los primeros seis partidos de la temporada con los Green Bay Packers. Aunque ya regresó al campo, la liga mantiene abierta su investigación sobre el incidente de mayo y todavía podría imponer medidas disciplinarias. Por ahora, se desconoce qué efecto tendrán los testimonios recién divulgados en ese proceso.














