La era de Ed Policy en la presidencia de los Packers ha comenzado con un movimiento audaz: asegurar la columna vertebral del equipo a largo plazo. La extensión de Matt LaFleur es solo el primer paso de un plan que incluye renovar también a Brian Gutekunst y Russ Ball. Esta decisión subraya la convicción de la organización de que el éxito se construye con paciencia.
La temporada 2025 fue una montaña rusa de emociones que terminó en un descenso libre para Green Bay. El equipo, que parecía destinado a cosas grandes, se desmoronó tras la lesión de Micah Parsons, acumulando derrotas dolorosas ante Cleveland y los propios Bears en momentos de definición. LaFleur ha sido criticado por la falta de instinto asesino para cerrar partidos, pero sus defensores señalan que ha mantenido a los Packers como competidores legítimos en seis de sus siete años al mando de la franquicia.
Estadísticamente, los Packers bajo LaFleur han sido una de las potencias de la temporada regular, logrando 76 victorias desde su llegada. No obstante, el récord de 1-3 en playoffs durante las últimas cuatro temporadas sugiere un techo que el equipo no ha podido romper. La extensión de contrato es una apuesta a que el aprendizaje de estas debacles recientes servirá para fortalecer la mentalidad del grupo de cara a un 2026 donde no habrá excusas para otro fracaso prematuro en enero.
El mercado de entrenadores se queda sin una de sus piezas más atractivas con esta renovación. Equipos con vacantes de alto perfil veían en LaFleur a un candidato ideal por su capacidad de desarrollar esquemas ofensivos modernos y su historial ganador en la división norte de la NFC. Al eliminar la incertidumbre contractual, Green Bay permite que su cuerpo técnico se enfoque totalmente en el Draft y la agencia libre, buscando las piezas que complementen el regreso de Parsons a la defensiva.
El reto para LaFleur ahora es demostrar que puede ganar cuando la presión es máxima. Con un nuevo contrato bajo el brazo, el entrenador tiene el respaldo total para realizar los cambios necesarios en su staff y en la ejecución del cuarto periodo. La afición de los «Cheeseheads» espera que esta estabilidad administrativa se traduzca finalmente en el trofeo Vince Lombardi, terminando con una sequía de apariciones en el Super Bowl que ya supera la década y que LaFleur está obligado a romper.




