El propietario de los Cleveland Browns, Jimmy Haslam, admitió recientemente que la adquisición del mariscal de campo Deshaun Watson ha sido un «gran error». Watson, quien llegó al equipo en 2022 con un contrato totalmente garantizado de $230 millones por cinco años, ha enfrentado múltiples desafíos tanto dentro como fuera del campo.
Desde su incorporación, Watson ha participado en solo 19 de los 51 partidos posibles, registrando un récord de 9-10. Su desempeño se ha visto afectado por una suspensión de 11 juegos en 2022 debido a acusaciones de conducta sexual inapropiada y por lesiones significativas, incluyendo desgarros en el tendón de Aquiles y una cirugía de hombro que puso fin a su temporada.
A pesar de estos contratiempos, los Browns y Watson acordaron reestructurar su contrato, lo que sugiere que el mariscal de campo podría continuar en Cleveland en 2025. La reestructuración añade años nulos al acuerdo, permitiendo al equipo extender el impacto en el tope salarial hasta 2030.
Mientras tanto, Haslam ha asumido la responsabilidad por la situación actual y enfatiza la necesidad de paciencia y acumulación de talento para reconstruir el equipo.