Rashee Rice, figura ofensiva de los Kansas City Chiefs, fue recluido en el condado de Dallas debido al incumplimiento de su acuerdo de libertad condicional. El jugador falló un examen antidopaje al dar positivo a los componentes psicoactivos del cannabis. Las autoridades ordenaron su ingreso inmediato a prisión para cumplir un mes de arresto efectivo, sumado a una sanción económica de 115 mil dólares.
El arresto interrumpe los compromisos del jugador con la franquicia de la NFL durante la temporada baja. Rice no podrá asistir a las prácticas del 26 al 28 de mayo ni al campamento obligatorio fijado para junio. La directiva de la liga mantiene una postura de cautela y ha evitado dar declaracones profundas sobre el futuro inmediato del atleta en la competición.
El caso judicial del receptor inició por un aparatoso accidente automovilístico en 2024 que dejó dos personas lesionadas. Rice aceptó su responsabilidad penal en julio de 2025 por los delitos de carreras ilegales y colisión con lesiones graves. Aunque inicialmente evitó la cárcel mediante una sentencia suspendida, este nuevo fallo normativo reactivó las sanciones punitivas en su contra.
Este encarcelamiento se suma al historial de sanciones que ya incluía una suspensión de seis juegos otorgada por la NFL el año pasado. El rendimiento en el campo de Rice ha sido clave para la ofensiva, superando las estadísticas de la mayoría de sus compañeros de equipo. Sin embargo, su situación contractual entra en una fase crítica al ser este su último año de acuerdo de novato.









