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James Harden ha roto el silencio tras oficializarse su traspaso a los Cleveland Cavaliers, marcando el fin de una era de «locura» en los Clippers. El veterano escolta compartió con la periodista Ramona Shelburne que su salida responde a una necesidad mutua de evolución. Harden siente que el proyecto en Los Ángeles se había estancado y que lo mejor para ambas partes era buscar nuevos horizontes, permitiendo a los angelinos rejuvenecer su plantilla con la llegada de Darius Garland.

La operación ha sido calificada como un «ganar-ganar» por los analistas de la liga. Mientras los Clippers reciben a un All-Star de 26 años para liderar su futuro, los Cavaliers añaden la veteranía y el «clutch» de Harden para sus aspiraciones inmediatas de playoffs. Cleveland, que actualmente ocupa el quinto puesto del Este, buscaba desesperadamente un generador de juego que liberara de presión a Donovan Mitchell, algo que Harden puede hacer con maestría gracias a su visión de campo y experiencia en postemporada.

Para Harden, el factor determinante ha sido la búsqueda de su primer anillo de la NBA. A pesar de haber construido «grandes recuerdos» y victorias memorables en los Clippers, el jugador reconoció con honestidad que la meta colectiva no se alcanzó. A sus 36 años, James sabe que el tiempo corre en su contra y ve en Cleveland un cuerpo técnico y una plantilla capaces de competir contra los gigantes de la Conferencia Este, como los Knicks y los Celtics.

El respeto mutuo ha sido el protagonista de esta transición, algo poco habitual en los anteriores traspasos de la estrella. Harden agradeció a Tyronn Lue por no haberle «lastrado» en una situación extraña y por entender su deseo de competir al más alto nivel. Esta madurez en la gestión del traspaso facilita que los Clippers enfoquen sus esfuerzos en reconstruir su identidad alrededor de Kawhi Leonard y el recién llegado Garland, evitando el drama que rodeó sus salidas de Houston o Filadelfia.

Con el mercado cerrándose este jueves 5 de febrero, los Cavaliers han dado el golpe definitivo sobre la mesa. La llegada de Harden no solo potencia su ofensiva, sino que los coloca como favoritos en las apuestas para alcanzar las Finales de la NBA en 2026. «Sigo intentando conseguir mi primer anillo», concluyó Harden, dejando claro que su mudanza a Cleveland no es un retiro dorado, sino una misión de rescate para una carrera que solo espera un campeonato para ser perfecta.